Artículo del 15 de Junio 2022, publicado originariamente en mi linkedin
Viajar con mascota de Perú a Italia en tiempos de COVID-19
Aún sabiendo desde el principio que no hubiera vivido toda mi vida en Perú, ocho años en el país andino fueron suficientes para acumular una buena cantidad de cosas. Además de las cosas materiales, la familia ha crecido y todos nos tendremos que trasladar pronto a nuestro nuevo destino europeo.
Si para las cosas materiales no hay mayor dificultad —se embarcarán todas en un contenedor— y si para viajar en avión con niños no hay grandes problemas (me refiero sólo a nivel de booking y schedule 😊), viajar con mascota en la bodega de un avión en tiempo de covid-19 es todo un tema.
El vuelo: de Lima a Venecia (VCE)
En mi caso vuelo de Lima a destino final Venecia (VCE). Premisa importante: no hay ningún vuelo directo de Perú a Italia, y eso ya desde antes de la pandemia.
Cualquier persona que quiera viajar de Perú a Italia o viceversa tiene obligatoriamente que hacer una escala, sea en Madrid, París o Ámsterdam. No considero los viajes de más de 24 horas que incluyen doble escala, donde muchas veces una de ellas es en Estados Unidos, o las que en temporada prevén una escala en Londres (ya fuera de la UE).
Restricciones y primeras frustraciones
La principal restricción que las aerolíneas han impuesto para viajar con mascota en vuelo con escala, es que la misma no puede durar más de tres horas.
Por este motivo, la opción KLM (que viajando con mascota es mi favorita) se me esfumó, ya que la aerolínea de Países Bajos prevé una conexión de poco más de cinco horas en Ámsterdam para ir luego a Venecia.
Así que opté por comprar el vuelo con Air France, que sí prevé una escala en París CDG de menos de tres horas para llegar a Venecia.
El problema con Air France
El problema es que Air France ya no acepta mascotas en bodega para ningún vuelo con conexión, y eso lamentablemente lo descubrí después de haber reservado online para nosotros los «humanos».
Al llamar posteriormente a mi compra y con el código de reserva, solicité que agregaran el lugar para la mascota. Me comentaron que el requerimiento tardaría máximo 48 horas en ser aceptado y, al volver a llamar al cabo de dos días, me di con la sorpresa de que mi solicitud había sido denegada por el motivo mencionado arriba.
La opción de reservas separadas
La única opción que da Air France para conectar vuelos con mascota es que se hagan reservas distintas: en mi caso, una para LIM-CDG y otra para CDG-VCE, teniendo en cuenta un mínimo de cinco horas entre un vuelo y otro en CDG, ya que en París habría que recoger el equipaje y la mascota para luego volver a hacer un nuevo check-in.
La solución no es la más sencilla, aunque no sería imposible. El problema es que, viajando con niños pequeños y maletas, imaginarme pasar tanto tiempo en CDG con un kennel grande y pesado, además de estar sacando maletas, pasar controles de pasaporte, etc., podría ser una pesadilla.
El factor Pucca (33 kg de amor y logística)
Las soluciones se me estaban estrechando, también considerando que mi mascota no es un perrito pequeño que digamos: Pucca es una labradora hembra de 33 kilazos. Si le sumamos el peso del kennel, llega a rondar un total de 45 kilos, que es el límite máximo para volar con Iberia. Así que preferí no arriesgarme y evitar que el día del check-in nos rechazaran por exceso de peso.
Opciones descartadas
Otra opción que se esfumó con la pandemia es Air Europa, ya que para llegar a Venecia desde Lima hace doble escala.
Plus Ultra nunca fue opción, ya que solo hace Lima-Madrid. Cualquier conexión en Madrid ya sería con otra reserva de otra aerolínea independiente.
Cambiar de aeropuerto: el plan B
Para tener más opciones tuve que cambiar mi aeropuerto de llegada. Ya renunciar a la comodidad de aterrizar y estar en casa (Vittorio Veneto) en aproximadamente una hora y cambiarlo por aterrizar y hacerme unas buenas cuatro horas de auto. La única opción en el norte de Italia era Milán Malpensa (MXP).
A todo esto, recordemos que yo ya había comprado el billete para los humanos con Air France, así que tendríamos que haber cambiado el pasaje. Sin embargo, volar con destino Milán con todas las maletas, niños y kennel hubiera significado alquilar en Milán una minivan (mínimo) para movilizarse hasta Vittorio Veneto, que está del lado norte opuesto de Italia. Sin contar que después de 15 horas de vuelo tendría que haber sometido a los pequeños a ulteriores cuatro horas de viaje en auto.
Enviar a Pucca como carga: un presupuesto fuera de órbita
Mandar a Pucca como carga podría haber sido otra opción. Sin embargo, el precio actual rondaba los USD 4,500, sin considerar que al mandar como carga a mi perro debería de haber cambiado el kennel por uno más grande todavía. Eso porque cuando el animal viaja sin acompañante, el reglamento es mucho más estricto en lo que concierne a las medidas de la caja.
La solución final: KLM a Milán
Finalmente opté por volar con KLM con destino final Milán MXP, con conexión previa en Ámsterdam de 2 horas y 5 minutos de duración. Llegado a Milán, ya tengo un auto mediano-grande alquilado con Locauto (de todas formas, para que entre el kennel, ese tendrá que ser desmontado) para llegar hasta Vittorio Veneto.
Incluso el mismo alquiler de auto me ha brindado la opción BAU THE WAY, que consiste en tener una funda y cinturón pensados específicamente para los perros a bordo.
Actualización: 14/06/2022
Recién hoy me acordé que había escrito estas líneas (que se quedaron en borradores) para contar la experiencia de planear un viaje tan largo con mascota.
Les cuento que Pucca llegó a destino en perfecta forma después de tantas horas encerrada en su kennel. Aquí dejo algunas fotos de nuestra experiencia 🙂
Gracias a Petwings Perú que nos ayudó con toda la documentación necesaria para el viaje de Pucca.


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