
Hasta el más despistado sabe la diferencia… pero no cómo decidir Todos sabemos lo básico: el marítimo va por barco, el aéreo por avión y el terrestre por camión. Bravo, ningún premio Nobel logístico por eso. El problema no es entender qué es cada uno, sino cuándo usarlo sin romper el presupuesto ni matar al…